El mediocampista argentino fue suspendido por 10 partidos tras el incidente protagonizado durante la final del Mundial ante España. La medida se encuentra entre las sanciones más severas aplicadas en la historia reciente de la Copa del Mundo y recuerda el antecedente de Luis Suárez en Brasil 2014.
La FIFA aplicó una contundente sanción contra Leandro Paredes por el episodio que protagonizó durante la final del Mundial frente a España, disputada en Nueva Jersey. El mediocampista argentino recibió una suspensión de 10 partidos con la Selección, una medida que podría mantenerlo alejado de la Albiceleste durante más de un año, dependiendo del calendario de encuentros internacionales.
El futbolista de Boca Juniors quedó en el centro de la polémica después del incidente ocurrido una vez finalizado el encuentro, cuando tuvo un altercado con el español Gavi. La FIFA consideró la conducta lo suficientemente grave como para imponerle una de las sanciones más importantes de los últimos años dentro de una competencia mundialista.
La resolución también alcanzó a Nahuel Molina, quien recibió una suspensión de siete partidos por su participación en los incidentes registrados tras la final.
Para Paredes, la sanción llega en un momento particular de su carrera con la Selección argentina. Tras la derrota ante España, el volante había dejado abierta la posibilidad de no continuar defendiendo la camiseta nacional, por lo que su regreso dependerá no solamente del cumplimiento de la pena sino también de la decisión que tome sobre su futuro internacional.
Un antecedente que marcó un precedente
Una de las sanciones más recordadas por su dureza ocurrió durante el Mundial de Brasil 2014 y tuvo como protagonista a Luis Suárez.
El delantero uruguayo fue sancionado después de morder al italiano Giorgio Chiellini durante el partido entre Uruguay e Italia. La FIFA le impuso en aquella oportunidad nueve partidos de suspensión con la selección, además de una prohibición de cuatro meses para participar en cualquier actividad vinculada al fútbol.
La medida contra Suárez también incluyó la prohibición de ingresar a estadios durante ese período y una importante multa económica.
Ahora, más de una década después, la sanción recibida por Paredes vuelve a colocar una suspensión de larga duración en el centro de la escena del fútbol internacional. Los 10 partidos impuestos al argentino superan incluso los nueve encuentros que recibió Suárez, aunque las circunstancias y las infracciones son diferentes.
La decisión de la FIFA establece además un fuerte antecedente disciplinario para futuros episodios de violencia o conducta antideportiva protagonizados por futbolistas durante una Copa del Mundo.
En caso de cumplir íntegramente la sanción, Paredes deberá esperar una extensa serie de compromisos internacionales antes de volver a estar disponible para la Selección. Su posible regreso quedará condicionado, además, por la continuidad del jugador en el equipo nacional.
